Genky convierte compuestos del vino en bebidas funcionales sin alcohol desde su base en Bizkaia
Genky desarrolla desde Bizkaia bebidas funcionales sin alcohol a partir de compuestos bioactivos del vino y apuesta por ciencia, circularidad y expansión progresiva.
La startup científica Genky está intentando crear una nueva categoría de bebidas funcionales a partir de compuestos bioactivos presentes en el vino, pero sin alcohol, azúcar ni calorías. El proyecto, nacido de años de investigación científica, está actualmente instalado en el BIC de Barakaldo y utiliza Bizkaia como base para escalar producto y mercado.
SPRI publicó el 24 de septiembre una entrevista con su cofundadora y CSO, Izmari Jasel Álvarez Gaona, donde detalla la evolución de la compañía y su estrategia. El perfil completo puede consultarse en el portal oficial de SPRI.
Una startup que comenzó como investigación en 2011
El origen de Genky no fue una idea de consumo, sino un proyecto científico iniciado en Argentina alrededor de polifenoles, antioxidantes y otros compuestos bioactivos del vino. Durante años, el trabajo se centró en estudiar estabilidad, protección y formas de incorporar esos compuestos a nuevos alimentos.
La decisión de convertir la investigación en empresa llegó en 2022 en Japón. Posteriormente, el proyecto aterrizó en Bilbao en 2025 y encontró en el ecosistema vasco una base industrial desde la que desarrollar la siguiente etapa.
New Blood quiere ocupar un espacio entre vino, refresco y bebida funcional
Su producto, New Blood, no pretende imitar un vino desalcoholizado. Tampoco se presenta como un refresco convencional ni como una bebida funcional basada simplemente en añadir vitaminas o extractos.
La tesis de Genky es reinterpretar componentes asociados al vino dentro de un producto nuevo, orientado a consumidores que reducen alcohol pero quieren mantener rituales sociales de consumo.
Millennials y generación Z están cambiando el mercado de bebidas
La reducción del consumo de alcohol entre segmentos jóvenes está obligando a marcas tradicionales a ampliar sus catálogos. Cervezas sin alcohol, vinos desalcoholizados, mocktails y bebidas funcionales están ganando espacio en retail y hostelería.
Para una startup, el cambio abre oportunidad pero también genera competencia. Construir una categoría nueva exige explicar el producto al consumidor y conseguir que bares, tiendas y distribuidores entiendan dónde colocarlo.
Ciencia y economía circular en la misma propuesta
Genky añade otro componente: utilizar excedentes y subproductos del sector vitivinícola como fuente de compuestos de valor. En lugar de tratar determinados residuos únicamente como un coste, la empresa quiere convertirlos en materia prima para nuevos productos.
Ese enfoque conecta foodtech con economía circular. Si funciona a escala industrial, el valor no estará solo en vender una bebida, sino en crear una nueva cadena de aprovechamiento para recursos ya existentes.
España es el primer mercado antes de Alemania y Países Bajos
La prioridad comercial durante 2026 y 2027 está en España, especialmente Cataluña, Euskadi y Madrid. La compañía combina retail, HORECA y venta online.
Después, Genky quiere explorar Alemania y Países Bajos, dos mercados donde identifica tendencias favorables hacia reducción del alcohol, productos premium y funcionalidad. Japón aparece como objetivo de más largo plazo por el conocimiento que el equipo tiene del mercado y la familiaridad del consumidor con alimentos funcionales.
Validar antes de escalar
La estrategia declarada por la compañía es avanzar de forma progresiva: validar cada mercado antes de aumentar distribución. Esa disciplina es especialmente importante en productos físicos, donde crecer demasiado rápido puede generar inventario, costes logísticos y necesidades de circulante difíciles de financiar.
Una startup de alimentación tiene además retos que no aparecen en software: fabricación, vida útil, regulación alimentaria, control de calidad, packaging, distribuidores y márgenes en retail.
Genky prioriza financiación equity-free
Otro elemento interesante es su enfoque financiero. La compañía afirma que actualmente prioriza instrumentos equity-free para reducir riesgo científico, industrial y comercial antes de diluirse en una ronda temprana.
Esta estrategia puede tener sentido en deeptech y foodtech cuando existen subvenciones, programas de innovación o financiación pública capaces de financiar hitos previos. Cuanto más madura llegue una empresa a una ronda, mayor puede ser su capacidad de negociación.
El reto de transformar ciencia en una marca de consumo
Genky tendrá que dominar dos mundos muy diferentes. Necesita mantener rigor científico y, al mismo tiempo, construir una marca que funcione en una estantería, una carta de restaurante o una campaña digital.
Muchos proyectos científicos fracasan no porque la tecnología sea débil, sino porque no consiguen convertirla en una propuesta comprensible y deseable para el cliente final. Precisamente por eso la afirmación de la compañía —que la ciencia debe salir del laboratorio y convertirse en productos que la gente quiera consumir— resume bien el principal reto empresarial.
La combinación de ciencia, industria y mercado convierte a Genky en uno de los proyectos a seguir dentro del ecosistema vasco, donde también están creciendo compañías deeptech como InspectRail. Puedes consultar además nuestra radiografía del ecosistema tecnológico español en 2026.
Fotografía: Szymon Shields / Pexels.