OSCP cierra una Serie A para fabricar sensores fotónicos capaces de navegar cuando el GPS falla
OSCP obtiene una Serie A para aumentar la producción de sensores fotónicos e IMUs que permiten navegar incluso cuando GNSS está bloqueado.
OSCP, fabricante canadiense de sensores de navegación, ha anunciado el cierre de una Serie A liderada por New Science Ventures y con participación de Emerging Ventures y 2050 Capital.
La compañía no ha divulgado el importe. En su comunicado oficial, explica que utilizará los fondos para ampliar producción en Montreal, contratar ingeniería y ventas y desarrollar una nueva generación de sensores fotónicos.
Navegación cuando GNSS está bloqueado o manipulado
Los sistemas modernos dependen de señales satelitales como GPS. Cuando esas señales son interferidas, suplantadas o simplemente no están disponibles, drones, vehículos, barcos y otros sistemas necesitan una referencia alternativa.
OSCP fabrica giróscopos fotónicos y unidades de medición inercial capaces de mantener una estimación de movimiento y orientación sin depender continuamente de satélites.
La interferencia GPS sale del campo de batalla
La empresa señala que los problemas de GNSS ya aparecen en aeropuertos, rutas marítimas y otros entornos civiles. Esa expansión aumenta el mercado potencial de una tecnología que antes estaba mucho más asociada a defensa.
La ronda encaja con el crecimiento de la tecnología deeptech aplicada a autonomía, robótica y movilidad.
Producción canadiense e independencia regulatoria
OSCP destaca que sus productos se fabrican en Canadá y son ITAR-free, una característica relevante para clientes internacionales que quieren evitar restricciones de exportación vinculadas a tecnología estadounidense.
Esa soberanía industrial se ha convertido en un argumento comercial para muchas startups que venden a defensa, espacio e infraestructuras críticas.
De la I+D a producción a mayor escala
Desde el cierre de la ronda, la compañía ha presentado NavigationGate y ha añadido soporte para ArduPilot y un driver ROS 2 para su familia de IMUs MK2. También se ha incorporado al Defence Drone Initiative Marketplace de Canadá.
El reto ahora será industrial: fabricar sensores con precisión consistente, a costes competitivos y con capacidad suficiente para clientes de sectores donde los ciclos de validación son largos. La Serie A busca precisamente financiar ese salto desde tecnología especializada hacia una producción más amplia.
Fotografía: Lisha Dunlap / Pexels.